Imagen: pixabay.com

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Nelson Mandela, presidente y activista sudafricano, dijo una vez “la educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”. Y es cierto. Todo depende de una buena educación. Se puede ver claramente con los perros: un perro que ha sido entrenado probablemente nunca atacará a alguien ni destruirá algo; un perro que nunca fue entrenado, por otra parte, lo más probable, es que nunca estará bajo control y por lo tanto es imprevisible qué hará.

Hay algunas excepciones, por supuesto, y sobre todo cuando se trata de humanos. Steve Jobs, fundador de Apple y una de las personas más creativas que el mundo ha tenido, no terminó la universidad y sin embargo llegó más lejos que muchos que sí la han terminado. Pero, tristemente, se debe afirmar que esos casos son poco probables y la educación, en efecto, es fundamental.

Miren a un país como Finlandia, cuyo presupuesto se va prácticamente a la educación. Hace no mucho tiempo el gobierno finlandés se dio cuenta de que para mejorar el país y la calidad de vida se debe de invertir en educación. Es por eso que, desde entonces, el jardín de niños hasta la universidad son gratuitas y además cuentan con alto nivel académico; aquellos estudiantes que no obtienen un promedio de 7.5 en el séptimo, octavo y noveno grados no pasan al colegio secundario y deben de ir a una escuela vocacional donde estudian profesiones como plomería, técnica de belleza y mozo de restaurante.

Además de esto, la profesión de maestro es prestigiosa. Actualmente los profesores pueden llegar a ganar 100.000 dólares al año, lo que hace que la profesión tenga alta demanda; es por eso que no es tan fácil llegar a ser uno, simplemente para dar clases como maestro titular en un salón de clases en el kinder se debe de contar con un doctorado.

La diferencia entre el sistema educativo finlandés y el mexicano resulta obvia: es abismal. Nuestros maestros, además de no tener que contar con un doctorado y ser pagados pobremente, muchas veces ni se presentan a clases. ¿Cuántos veces hemos oído que los profesores de las escuelas oaxaqueñas no han ido a clases por estar en un plantón o una manifestación? Los casos son innumerables.

Y no me debo ir a ese extremo para demostrar que el sistema educativo mexicano es ineficiente y corrupto. Hace poco me encontraba en una comida cuando surgió el tema de los maestros en la secundaria y en la preparatoria. Varios de los presentes coincidieron en que, en muchas ocasiones, compraron y sobornaron maestros para que les dieran buenas calificaciones e, inclusive, los pasaran. Esto no es una novedad, lo que me sorprendió es que uno de los individuos afirmó que la materia que pasó por soborno era fundamental para su carrera.

¿A esto hemos llegado: a comprar maestros para ‘pasar la materia’? Nos quejamos de los maestros oaxaqueños y el SNTE. No obstante, nosotros tampoco cooperamos. Entiendo que no nos gusten las matemáticas y que encontremos inútiles las integrales, pero eso no justifica recurrir a la trampa para evadir esto. Los maestros, antes de los exámenes, muchas veces nos dicen que ‘si copiamos no les afectamos a ellos sino a nosotros mismos’, y debo de admitir que esa afirmación me molestaba; no porque me hiciera enojar si no porque me parecía estúpida. Pero ahora, cuando paso la hoja del periódico y veo la miseria que hay en el país, comprendo.

La educación es la base de todo: ¿no dice el dicho ‘mantenlos ignorantes y los dominarás’? Si tenemos educación entonces no seremos ignorantes y si no somos ignorantes entonces no caeremos tan fácilmente en las trampas y mentiras de otros porque pensamos por nosotros mismos y si no caemos tan fácilmente en estas últimas dos cosas, entonces es más probable que nuestra situación mejore y salgamos adelante: A + B = C

Finlandia, un país cuya economía se basaba en la agricultura, ahora es uno de los más innovadores y con mejor calidad de vida. ¿Por qué? Por su programa de educación. México, en cambio, es uno de los países más corruptos e inseguros del mundo. ¿Por qué? Por sus raíces. Y no me refiero a mestizaje entre españoles e indígenas, sino al raíz del problema: la educación. Si cultivas la raíz entonces tendrás un mejor árbol. Es decir, si el gobierno decide invertir en la educación y realmente se empeña en mejorarla, entonces, probablemente, en algunos años, la situación general del país mejoraría, ¿por qué? Porque la educación es la mejor arma para cambiar al mundo. Porque la educación es la mejor arma para cambiar a México.

Con información de Finlandia: el campeón del mundo

Maite Mainero