Uno de los efectos del terremoto fue la licuefacción del suelo. (Foto: Morio, commons.wikimedia.org)

Uno de los efectos del terremoto fue la licuefacción del suelo. (Foto: Morio, commons.wikimedia.org)

Los desastres naturales pueden ocurrir en cualquier lugar y en cualquier momento. No sería extraordinario que nos sorprendiera uno de ellos. El viernes 11 de marzo de 2011 fue el turno desafortunado de Japón, en donde se registró un terremoto de 8.9 grados Richter a las 2:46 de la tarde (11:46 de la noche en México).

Hubo más de 60 réplicas mayores a 6.0 grados Richter. Se han registrado más de 4 mil muertos por el terremoto. Barcos, coches, casas, árboles y escombros fueron arrastrados y destruidos por las olas. Además, el sistema de refrigeración de la central nuclear de Fukushima Daiichi se dañó, por lo que se declaró un estado de emergencia.

Pero la naturaleza no sólo se impone en el archipiélago, veamos más cerca. Recordemos que México ha sido el escenario de desastres como: inundaciones, huracanes, terremotos, erupciones volcánicas y tormentas. Como ejemplos están los huracanes Wilma, Emily y Stan (2005), y las inundaciones de Tabasco provocadas por las constantes lluvias (2010).

Ante tales acontecimientos, todos deberíamos ponernos en los zapatos de los demás, tener empatía. En muchas ocasiones ayudamos, pero hay otras en las que nos hacemos los desentendidos. Es necesario hacer conciencia de que todos compartimos algo: la vida y las experiencias.

La convivencia nos hace aprender y así podemos ser mejores personas. Ayudar a nuestros semejantes nos beneficia automáticamente, y es un hecho que somos sociables, lo cual nos permite desarrollarnos ideológica, psicológica y espiritualmente.

Así que no lo dudes. La disposición de ayudar es un gesto noble que todos debemos cultivar. Las buenas acciones pueden cruzar fronteras y México quiere hacerlo apoyando a Japón en la situación tan difícil y delicada por la que está pasando.

¿Cómo ayudar? La Embajada de Japón en México abrió una cuenta bancaria con Bancomer (0404040406) para que los mexicanos apoyen económicamente a los japoneses. Además, se pueden hacer donativos a través de la Cruz Roja Mexicana y la Asociación México Japonesa; a la cuenta 6344672, sucursal #516 de Banamex, clave interbancaria: 002180051663446729