Los nuevos escritores deben conocer su oficio y dedicarse a romper esquemas, afirmó la escritora Cecilia Eudave durante el Primer Coloquio de Narrativa y Nuevas Tecnologías, organizado por la Maestría en Narrativa y Producción Audiovisual en la Universidad Panamericana (UP), campus México.

“Todo está dicho, pero es nuestro trabajo encontrar una manera nueva de decirlo”, aseguró la autora de obras como Bestiaria vida, Sobre lo fantástico mexicano y Técnicamente humanos y otras historias extraviadas.

En una conferencia magistral, ante un Hall de Medios en el que no había un lugar vacío, Eudave recalcó que, para romper esquemas, es necesario conocer aquello que se desea transformar.

Para ejemplificar este punto, hizo referencia al pintor surrealista Salvador Dalí: “Si Dalí estuviera en esta fecha, estaría haciendo series para web, videojuegos, estaría experimentando con la fotografía expandida. (…) Era hipermoderno en su tiempo porque conocía toda la tradición que quería romper y porque se fue adecuando y adaptando a los medios que iban de una u otra forma superándolo.”

En cuanto a los cambios tecnológicos y la literatura, destacó que estos han impactado en la creación artística desde antaño.

“La literatura se ha sometido a la tecnología, y si vamos a hablar del ‘Matusalén’ de la tecnología, va a ser la imprenta. Un medio para llevar el conocimiento a todos”, expuso. “(En la actualidad), la literatura se ha tenido que adaptar a las nuevas maneras de contar cosas. Se ha adaptado a la brevedad”.

Sin embargo, sostuvo que estas transformaciones no han afectado el interés de las personas sobre una buena historia, pues la tecnología es solo un medio: “A los humanos nos gusta la intriga, el suspenso, no saber lo que va a suceder”.

Asimismo, relató que un medio no sustituye a otro, pues a las personas nos gusta la variedad.

“Con el surgimiento del e-book se pensó que haría desaparecer a los libros físicos, pero no es el caso”, expuso. “En un libro tenemos una forma particular de acercarnos a una historia”.

No solo es la literatura en sí la que se ha transformado con las innovaciones tecnológicas, sostuvo, sino la labor del autor.

“El escritor se ha convertido en una figura mediática. Llegan y te dicen: ‘¿No tienes twitter?, debes tener twitter, ¿no tienes una página web?, debes que tenerla. Tienes que estar en todas las redes sociales’”, relató.

Ahora se habla de los escritores de marca, y es un problema terrible. Un escritor no puede ser una marca. Es un catalizador de ideas contextuales, que están ahí. Tiene una manera de contar que no es la única manera de contar. Y cuando hacemos una marca, parece que vamos dirigidos a que eso sea siempre así”, denunció.

Rodolfo Duarte