Una nube de hielo seco descendió del techo del ex convento de San Hipólito durante el segundo día de Fashion Week México, mientras una proyección de naftalina y sus procesos químicos se presentaba ante la audiencia. Al terminar, las luces se encendieron y la pasarela de la colección de Sandra Weil otoño-invierno, titulada Naftalina, comenzó.

Chaquetas de estampados floreados y corsets con destellos plateados se vieron envueltos en un ambiente excéntrico, desbordante de detalles, creado por la diseñadora peruana Weil. Era una inesperada sintonía a base de contrastes, lentejuela y estampados en abundancia, como las flores y las rayas. Cortes de cintura alta y tacones de terciopelo fueron otros de los detalles de los atuendos de Weil, quien se ha ganado un lugar dentro de los diseñadores que definen la industria de la moda en nuestro país.

“La propuesta se centra en vestir a una mujer libre, sin miedo a ser el centro de atención, ni a mirar al pasado como un recurso de nostalgia”, mencionó la diseñadora después de la pasarela.

Naftalina es una colección que revela extravagancia a través del derroche de motivos y contrastes, al ofrecer piezas modernas y balanceadas para una mujer poderosa y contemporánea que evoca a su feminidad y no le teme a tomar el poder.

Alejandra Serrano