El boxeo mundial ha dejado de tener el protagonismo que alguna vez llegó a tener en tiempos de Mike Tyson, Muhammad Ali, Sugar Ray Leonard y el mismo Julio César Chávez. Bien mencionó hace unos meses Alejandro “Chester” Reyes –ex boxeador y ahora entrenador- para Forbes México, que hoy la disciplina vive una crisis de credibilidad por la falta de entrenadores de alto calibre, además de que la industria ve más por el negocio y marketing que por el deporte mismo.

El día de mañana, en Las Vegas, Nevada, se llevará a cabo la ansiada pelea entre los mexicanos Saúl “Canelo” Álvarez y Julio César Chavez Jr.

Después de no haberse podido concretar el enfrentamiento entre “Canelo” y el kazajo Gennady Golovkin, Golden Boy Promotions –promotora del tapatío- contactó al equipo del “Junior” para acordar la pelea entre los dos aztecas.

Después del éxito monetario que se tuvo hace dos años con el choque entre Floyd Mayweather Jr. y Manny Pacquiao, del que hubo 4.6 millones de contrataciones en pago por evento (PPE), se espera que el duelo de los mexicanos pueda rebasar el millón de ventas de PPE, y que el espectáculo sirva como un nuevo comienzo para la industria del boxeo.

Oscar de la Hoya, dueño mayoritario de Golden Boy Promotions, comentó hace unos meses que el encuentro estaba planeado para romper récords. Para marzo, el boletaje se había agotado y el PPE iba en muy buen camino.

“Esta pelea va a ser la más grande de todo México. Hemos tenido peleas importantes en la historia de México, pero en términos de publicidad, no hay ninguna igual”, aseguró el “Golden Boy” a la cadena televisora Univisión.

La cadena HBO, dueña de los derechos televisivos, juntó a los dos boxeadores, como se ha hecho en varias ocasiones, para un debate junto, al anfitrión estadounidense Max Kellerman. En este especial, transmitido el pasado 28 de abril, los pugilistas no se guardaron nada y cada uno trató de exponer las verdades del rival, para agregar tensión al enfrentamiento.

“Para mí, en lo personal, no ha hecho nada. Ha dejado en vergüenza a su país. Con lo que ha hecho, con su carrera, que la ha llevado mal. Ha hecho muchas cosas que pone en duda el deporte del boxeo; no puedo respetar a un deportista como él”, comentó Saúl Álvarez sobre el hijo de la leyenda.

“Haré lo que sea para ganar esta pelea. No vengo para pelear una vez más contra “Canelo”. Creo que él nunca se ha enfrentado a alguien como yo”, respondió “Junior”. “Nunca puedes predecir si lo noquearás, pero sé que puedo hacerlo”.

Dos días después de este video, otra pelea entre estas dos familias tuvo lugar en Rosarito, Baja California. Omar Chávez, el menor de los hermanos, y Ramón “Inocente” Álvarez, hermano mayor del “Canelo”, subieron al ring el 30 de abril y la emoción duró poco. Para el segundo round de la reyerta, Omar sentó al “Inocente”, después de conectarlo de manera contundente con un derechazo acompañado de dos fulminantes golpes con el puño izquierdo.

Para no perder la concentración de la pelea estelar de este 6 de mayo, Chávez padre e hijo mayor, al igual que el “Canelo”, no viajaron al norte del país a ver el encuentro, en su lugar, se desplazaron el pasado lunes al hotel MGM Grand de Las Vegas, donde llevaron a cabo la última conferencia de prensa antes del pesaje final.

Imagen: Facebook oficial Canelo Álvarez

En esta ocasión, los boxeadores también demostraron las ganas que tienen por subir al cuadrilátero y se concentran en que ninguno permitirá que la pelea llegue hasta los 12 rounds.

“Es un alto porcentaje (de probabilidad) de que acabe con nocaut y muy bajo que acabe por decisión”, expresó el jalisciense Álvarez a los medios de comunicación.

La última instancia por pasar antes del PPE de mañana, es el pesaje. Se estipuló en el contrato de esta pelea que los atletas tenían que lograr un peso de 164.5 libras; tarea muy difícil para Julio César, que hasta el día miércoles aún le faltaban bajar alrededor de 3 a 4 libras. En caso de que alguno no cumpliera este, tendrá que desembolsar un millón de dólares por libra o fracción extra, como fue definido.

Hoy por la noche, alrededor de las 19 horas, se llevará a cabo esta ceremonia en el mismo MGM Grand Hotel & Casino. Mañana, los que no tengan la oportunidad de asistir al T-Mobile Arena, podrán ver el evento en vivo por Pago Por Evento a un costo de 59.95 dólares en Estados Unidos o por las transmisiones de Televisa, TV Azteca y Space alrededor de las 22:00 horas de México.

Jorge Herrera