La migración es una problemática que afecta a distintos ámbitos de la sociedad: político, económico y familiar. Su acentuada presencia en la agenda pública la convirtió en la cuestión rectora de la sexta Jornada de cine mexicano.

Como parte del evento, el pasado 2 de mayo, se pronunciaron conferencias y se exhibieron películas y cortometrajes sobre el tema en el Aula Magna de la Universidad Panamericana, campus México.

El cine nacional ha sido testigo, desde los años 40, de la evolución de la migración y su impacto en la población mexicana.

“El cine, como buen reflejo de la sociedad, cambia sus temáticas y trata de adecuarlas a la situación actual”, comentó Alma Delia Zamorano, profesora investigadora de la licenciatura de Comunicación UP, en entrevista para DiarioUP.

De acuerdo con Zamorano, organizadora de la Jornada, este fenómeno es demasiado extenso como para entenderse únicamente desde lo visto en la pantalla grande. No obstante, considera que era oportuno analizar su relevancia en la sexta edición de este espacio.

El evento contó con la presencia de 8 ponentes expertos en la materia, seleccionados entre los más de 20 profesores e investigadores que respondieron a la convocatoria publicada por el departamento de Cine UP.

La migración se abordó principalmente desde la óptica de la cinematografía, pero también se dio voz a académicos especializados en Derechos Humanos y Relaciones Internacionales, para ampliar el panorama de discusión.

El director Quemada-Díez en la entrega del Premio Ariel 2016 / Imagen: Héctor Tapia

Además de los dos paneles de conferencias, destacó la participación del cineasta español Diego Quemada-Díez, quien presentó al público asistente “La jaula de oro”, un trabajo fílmico que a la fecha ha sido galardonado con más de 80 premios, tales como el Ariel a la mejor ópera prima, y mención honorífica en el Festival de Cannes.

En pantalla, se cuenta la historia de tres jóvenes migrantes latinoamericanos que buscan cruzar la frontera entre México y Estados Unidos para buscar una mejor calidad de vida.

El director, de 48 años, pasó más de una década recopilando testimonios de migrantes antes de que la película llegara en las salas de cine, en 2013.

“Me volví alguien de escucha que quiere transmitir lo que estas personas sienten y no tienen la voz para decirlo”, afirmó Quemada-Díez.

Las cerca de 50 personas reunidas en el Aula Magna de la UP escucharon los retos a los que el director tuvo que enfrentarse durante la realización del filme, así como su inspiración detrás de la obra.

“(Como directores), queremos hacer un cine que es muy cercano a la vida. Especular la idea a través de una metáfora y hacer una película donde los migrantes sean héroes de carne y hueso”, compartió.

Antes de recoger los aplausos de la sala, concluyó con una frase pronunciada por un migrante durante la realización de la cinta: “Los seres humanos nos somos ilegales en el mundo”.

La literatura también tuvo un sitio en el marco de la sexta Jornada de cine mexicano, con la presentación del libro La familia mexicana en la pantalla grande.

La obra, coordinada por Alma Delia Zamorano, compila las ponencias presentadas en la segunda edición del evento, celebrada en 2012.

El acto de presentación fue presidido por Claudia Ivett Romero, profesora de Comunicación UP, quien aportó un texto a dicha compilación.

“Películas como Adiós Cuñado y El Gran Talavera fueron las que me llevaron a saber que podría funcionar redactar un libro que hablara sobre los valores de una familia, viéndolos desde películas donde estuvieran presentes”, mencionó.

Romero aprovechó su turno para dirigirse a los alumnos y exhortarlos a la escritura. Comentó que es importante aprovechar los recursos que ofrece la Universidad para investigar sobre un tema que les apasione, y redactar un trabajo que trascienda a algo más allá que una simple tarea.

Héctor Tapia Martínez