El Manchester United fracasó en la temporada 2015/16 en su regreso a la UEFA Champions League (UCL) al ser eliminado en la fase de grupo por el PSV Eindhoven y el Wolfsburgo, pero este año tiene la oportunidad de volver a ella como un equipo competitivo, al seguir peleando por el título de la UEFA Europa League (UEL) 2016/17, y un pase para el máximo certamen del Viejo Continente.

Los Diablos Rojos se presentaron ayer en su casa, el Old Trafford, para enfrentarse en la semifinal de vuelta con el equipo de Celta de Vigo, dirigido por el argentino Eduardo Berizzo. El global, hasta antes de comenzar el segundo partido de la serie, favorecía al United tras haber vencido al equipo gallego de visita por marcador de 0-1, con gol del joven inglés Marcus Rashford.

Esto dejó tocado a los celtistas, mas su director técnico confiaba en que sus pupilos fueran capaces de sacar el marcador en Inglaterra debido a la exitosa temporada que los había llevado a la semifinal de la UEL.

“Quisiera por mis jugadores que mañana (ayer) se premien con un partido fantástico, que nos deje todavía más orgullosos de los futbolistas que tenemos”, comentó el cordobés Berizzo el día miércoles en la conferencia de prensa previa al encuentro.

El duelo comenzó a las 14:05 horas y los equipos no se reservaron a ningún jugador crucial, a excepción del United, que no contó con el delantero sueco Zlatan Ibrahimovic por lesión.

El Celta presentó a Sergio Álvarez bajo los tres palos; Hugo Mallo, Gustavo Cabral, Facundo Roncaglia, Jonny en la zaga defensiva; Daniel Wass, Nemanja Radoja, ‘Tucu’ Hernández en el medio campo; Iago Aspas, Pione Sisto por las bandas, y el sueco Guidetti como eje de ataque.

Por su parte, los Red Devils, con ciertos cambios con respecto al juego contra el Arsenal del fin de semana, alinearon a Sergio Romero en la portería; Antonio Valencia, Eric Bailly, Daley Blind, Matteo Darmian en la línea de cuatro al fondo; Marouane Fellaini, Ander Herrera y Paul Pogba en triángulo al centro del campo; Jesse Lingard, Henrikh Mkhitaryan a los costados y Marcus Rashford como delantero central.

El árbitro rumano Ovidiu Hategan dio el silbatazo inicial y el Celta dejó ver desde los primeros minutos que salía por la victoria con constantes llegadas al área rival. Desafortunadamente para ellos, al minuto 17, Fellaini marcó el primer tanto del encuentro gracias a un centro de Rashford desde la banda izquierda.

El juego se fue en picada para los celtistas, quienes reaccionaron a poco más de 5 minutos del final del primer tiempo con dos llegadas cruciales de Sisto que desvío el arquero del United y una más que se fue fuera, además de un tiro desviado de Wass que se fue cruzado.

El United de Mourinho se medirá contra el Ajax holandés en la final de la UEL / Imagen: Gareth Copley, sitio oficial UEL

Al regreso del medio tiempo, el Celta salió igual que al principio del partido con una intensidad no prevista por Mourinho y su cuerpo técnico. Los balones llegaban por todas partes al marco del argentino Romero: remates de Guidetti y Iago Aspas, que simplemente no quisieron tocar el fondo de la red.

Los de Berizzo dominaban el partido con 63 por ciento de la posesión del balón, pero Rashford estuvo cerca de eliminarlos en una jugada mano a mano con el portero Sergio Álvarez, quien reaccionó de manera adecuada al embate ofensivo del United. Los equipos siguieron llegando con peligrosidad, pero el Celta catapultó sus chances al lograr el tan ansiado empate al minuto 85, con un cabezazo de Roncaglia dentro del área, tras un córner cobrado en corto con el sustituto de Daniel Wass, Jozabed.

Después de la jugada del gol vigués, se presentó un conato de bronca entre el autor del gol celeste y el defensa marfileño Eric Bailly, que terminó en expulsión para los dos. Esto ameritó que el árbitro añadiera 6 minutos de compensación que solo fueron momentos de suspenso para los rojos.

En esos 360 segundos, le anularon un gol al United por una falta de Pogba sobre Hugo Mallo y posteriormente Guidetti, delantero del Celta, falló una clara opción sin portero que pudo haber dejado el marcador 1-2 a favor de su equipo.

El Manchester terminó llevándose la serie por marcador de 2-1 global, mas su entrenador portugués sabe que pudieron haber liquidado la serie desde el juego en España, para evitar la presión del día de ayer contra un equipo que salió inspirado.

“Hicieron un mejor partido que nosotros, principalmente en el momento de arriesgar, ya que no tenían nada que perder”, comentó José Mourinho. “Estoy contento, pero si fuera uno de ellos, me iría triste pero orgulloso, con la cabeza alta”.

Los ingleses no solo disputarán el título de la UEL el próximo 24 de mayo a las 14:00 horas contra el Ajax holandés -el único título que les hace falta en sus galardonadas vitrinas-, sino también el pase que entrega el torneo al campeón para asistir a la Champions League, ya que, en la Premier League, el panorama para colocarse en el top cuatro no se ve muy claro.

Jorge A. Herrera Navas