Joyería de Tiffany en The Grat Gatsby / Foto: http://thegreatgatsby.warnerbros.com/

Joyería de Tiffany en The Grat Gatsby / Foto: http://thegreatgatsby.warnerbros.com/

Este jueves fueron anunciadas las nominaciones  a los premios de la Academia. En general han sido pocas las sorpresas, cada categoría está bien representada por los productos más fuertes que vimos en 2013 y cuyas postulaciones se veían definidas casi desde sus respectivos estrenos.

Dentro de los galardones no podía faltar, claro está, el de mejor vestuario. Compitiendo por la estatuilla encontramos en esta ocasión a American Hustle (Michael Wilkinson), The Grandmaster (William Chang Suk Ping), The Great Gatsby (Catherine Martin), The Invisible Woman (Michael O’Connor), y 12 Years a Slave (Patricia Norris). Cinco películas que apenas con algunas imágenes justifican plenamente sus candidaturas.

Los vestuarios de este año no se distinguen tanto por su extravagancia como por la precisión y fidelidad a la época que retratan. 12 Years a Slave, American Hustle, The Invisible Woman, y The Great Gatsby demuestran toda una etapa histórica, cada una perfectamente delimitada. Por su parte, el vestuario de The Grandmaster cumple perfectamente con la elegancia que caracteriza a las prendas orientales.

Twelve Years a Slave está ubicada en el Estados Unidos de 1841, antes de la Guerra de Secesión. La ropa de los esclavos era parte de su historia, y Patricia Norris se dedicó a rastrear piezas auténticas de ese periodo para saber realmente cómo vestían los obreros de las grandes plantaciones sureñas.

The Grandmaster es quizá la mayor sorpresa en la categoría. La cinta está ambientada en Asia, durante la década de los treinta, en el siglo pasado, y las artes marciales juegan un papel fundamental; es por eso que la ropa está pensada para resaltar los movimientos. Son líneas sencillas, elegantes, discretas, que permiten dar la atención necesaria a los momentos de acción. La moda oriental se caracteriza por preservar su esencia tradicional a pesar de los siglos, y Suk Ping triunfa en ese aspecto.

The Invisible Woman imprime en sus prendas la suavidad de la era de Dickens. Vemos una historia de romance y desarrollo personal, por lo que el vestuario debía reflejar la evolución y crecimiento. Se avanza a través de los años y era importante que los atuendos mostraran el paso del tiempo en las tendencias y en la vida de los personajes.

The Great Gatsby es el esplendor desbordante de la sociedad americana, apenas unos años antes de que estallara la Crisis de 1929. Aquí tenemos un vestuario alegre, irreverente, de plumas y lentejuelas. Catherine Martin trabajó en colaboración con Miuccia Prada para hacer un retrato preciso del dinamismo y despreocupación de la alta sociedad norteamericana.

American Hustle da un brinco hasta los años setenta, pero sigue con la exuberancia. Tal vez aquí las piezas no son tan armónicas o refinadas como en la historia de Gatsby, pero eso es completamente intencional. Los personajes buscan  convertirse en algo que en ese momento no son, y recurren a su indumentaria como una especie de disfraz, una segunda actuación dentro de la actuación primera de la película.

La Academia se conoce por sorprender en todas sus categorías y ofrecer ganadores inesperados. En esta ocasión todos los vestuarios comparten rasgos y se hallan en situación muy similar, por lo que realmente se puede esperar cualquier resultado.

Nuestra sección de moda apuesta por The Great Gatsby, ya que consigue mostrar el auténtico estilo de la era del foxtrot y también darle un toque único a cada prenda. Es ropa divertida y atractiva, de buen gusto, desafiante y llamativa sin caer en lo vulgar, algo que definitivamente nos animaríamos a lucir en nuestra era.

No olviden que los premios de la Academia serán entregados el próximo 2 de marzo. ¿Acertaremos a nuestra predicción?

@TheAcademy | Premios Óscar

Michelle López