Foto: Wikipedia

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En años pasados, cuando las mujeres eran obligadas a vestirse de cierta manera, con ciertas características y con limitaciones, existía alguien que estaba dispuesta a luchar contra la marea; ella dejó de lado la opinión de la sociedad, así como los límites y las críticas, sólo enfocó su mirada en lo más conveniente para las mujeres.

Gabrielle Bonheur Chanel, mejor conocida como Coco Chanel (19 de agosto de 1883- 10 de enero de 1971) tuvo gran influencia en el mundo de la moda gracias a los cambios radicales que planteó, comenzando con sombreros de paja creados por ella misma y hasta convertirse en una reconocida diseñadora.

Sus sombreros, usados en exhibiciones públicas, se convertían en el centro de atención, ya que rompía con lo rutinario. Esto la llevó a abrir su primera tienda en Boulevard Malesherbes, lo que era tan sólo el principio de una gran carrera.

Chanel se empeñó en buscar la zona de confort para el género femenino, sin dejar la elegancia. Enseñó a los diseñadores que lo más caro no es lo mejor: “No es la apariencia, es la esencia. No es el dinero, es la educación. No es la ropa, es la clase”.

Sin embargo, no todos se encontraban felices con el cambio y éxito. Paul Poiret, diseñador y modista importante de la época, decidió darle la espalda a Chanel, lo que lo llevó al declive de su carrera.

Actualmente, la marca Chanel como la conocemos sigue siendo un ícono importante en la sociedad de clase y buen porte.

Paulina Bárcena