Artesanía y tradición son factores que México derrocha a toneladas; sin embargo, los mexicanos en pocas ocasiones saben darle un buen uso a estos elementos, aprovechando mínimamente la riqueza que su país les ofrece. En México se encuentran distintos tipos de artesanías y lo que las  distingue más son sus llamativos colores, que representan la alegría de un pueblo joven y lleno de vitalidad.

Algunos han aprendido a dejar sus riquezas culturales en manos de los turistas, aceptando que saquen provecho de éstas, mientras que por el otro lado de la moneda, encontramos a gente que las aprovecha. Éste es el caso  de Armando Mafud. Tiene 62 años, nació en Salina Cruz, Oaxaca, y se define como diseñador atemporal. Sus motivaciones principales son su país, su gente y los artesanos mexicanos, que son los verdaderos artistas.

Con una gran carrera de 30 años Armando nos sigue enseñando a utilizar los bordados oaxaqueños de una manera sofisticada y fuera de lo común en el mundo de la moda. Tanto es el éxito de Armando que ha podido compartir pasarelas y trabajar con diseñadores de alto nivel como Christian Dior, Ungaro, Delacroix y Mauricio Galante.

“Yo quiero mucho a México,” afirma Armando, “siempre lo he dicho, lo llevo en el corazón, pero a Oaxaca en el alma”.  Podemos tomar el ejemplo de Armando y aprovechar las riquezas de nuestro país, llevando a México a niveles culturales altos y no esperar que agentes ajenos a nuestra nación los aprovechen.

Paulina Bárcena