La mano raspa insistente la suela del zapato una hora antes de iniciar el partido. Es el típico movimiento de los basquetbolistas al entrar a la duela para evitar que los tenis se resbalen, aunque después de años jugando, el movimiento se convierte más en una manía que en una cuestión práctica.

El gimnasio del Tecnológico de Monterrey Campus Estado de México (ITESM CEM) es uno de los más grandes de la Liga ABE, tres de los cuatro lados de la cancha están enmarcados por hileras de asientos que se acomodan de manera ascendente para que cada espectador tenga la mejor vista posible del partido.

“Lalito, en lo personal uno de mis mejores amigos, era una persona muy alegre, siempre leal, muy enfocado en lo que quería.” Antonio Rojas sobre su compañero Eduardo Fuentes.
|Crédito: Paola Ortiz|

En el centro, colgando del techo, está el marcador digital rodeado por una bocina 360 que permite envolver el lugar con el sonido que emite. No hay mucha gente. En un mar de butacas rojas son contados los asientos ocupados y la mayoría resalta por el contrastante color azul en la vestimenta de quienes los ocupan.

Es un partido de trámite tanto para las Panteras de la UP campus México como para los Borregos del ITESM CEM. Ganar o perder no los va a mover de posición en la tabla de la temporada 2016-2017.

Para ambos equipos es el último duelo de la temporada; para algunos jugadores, el último partido como parte del equipo. En el representativo de la UP son tres los elementos que se despiden de las canchas universitarias, Sergio García (#7), Christian Del Moral (#8) y Marco Luna (#14). De los tres, solo dos van a jugar, pues debido a trámites extemporáneos, Christian tendrá que ver el partido desde las gradas.

Por parte de los Borregos del CEM, es Antonio Rojas (#7) quien dice adiós a la Liga y, mientras se presenta al equipo para entrar a la duela, se reconoce el tiempo que estuvo en el equipo.

En el centro de la cancha se coloca una silla con un jersey que porta el número 8, perteneciente a José Eduardo Fuentes, uno de los jugadores del ITESM CEM que falleció hace unas semanas.

Marco Luna, jugador del equipo de la UP. |Crédito: Paola Ortiz|

Se guarda un minuto de silencio rindiendo homenaje a quien, a palabras de su compañero Antonio Rojas, dejó una profunda huella en el combinado: “Enseñó al equipo que para querer a alguien, no necesitas conocerlo de mucho tiempo, las experiencias que se viven en momentos buenos o difíciles son las que te unen a las personas. Eso era lo que teníamos con Lalito”.

El partido inicia a un ritmo lento. Excepto por los tenis que rechinan en la duela y el impacto del balón al botar, el silencio en el lugar es total. De pronto se escucha un grito a medias apoyando a uno de los jugadores, aplausos cuando encestan o un emocionado “¡Sí! ¡Tú puedes!”

El marcador se inclina a favor de las Panteras y cuando la diferencia comienza a ser notoria, sin que sea visible un cambio radical, los Borregos se apoderan del balón y vuelven a cerrar el marcador. Son contados los puntos de diferencia.

Llega el medio tiempo, que le sirve a los entrenadores de ambos equipos para motivar a sus jugadores a entregar todo en la duela, pues es el último partido de la temporada. Los jugadores de la UP practican sus tiros y clavadas en un ambiente relajado que deja ver la conexión y camaradería que existe entre ellos.

“Es lo que voy a extrañar, la convivencia y el compañerismo dentro del equipo. Ser Pantera me deja grandes amigos y experiencias”, platica Sergio Garcia (#7).

Los jugadores regresan a sus posiciones y el partido se reanuda con un ritmo más rápido y emocionante, ambos equipos quieren cerrar con una victoria. Poco a poco, los espectadores comienzan a subir el volumen de sus porras hasta que la barrera público-jugadores se borra en sintonía y se llega a un cierre emocionante.

Los jugadores que dicen adiós al uniforme de la Panteras cerraron con broche de oro el pasado fin de semana.|Crédito: Paola Ortiz|

Antonio “Harden” Rojas (#7), jugador del ITESM CEM, logra robar varios balones y anotar canastas determinantes para que su equipo mantenga la posibilidad de ganar. Este es su último partido después de cinco años en el equipo.

“Me siento muy agradecido con todos por sus muestras de afecto, sobre todo con la institución por darme la oportunidad de pertenecer ahí. Esta etapa me enseñó que el trabajo constante y en equipo te puede llevar a donde tú quieras. La vida te da oportunidades que debes de aprovechar, ser parte del equipo me deja grandes amigos y experiencias”, comenta el jugador del ITESM CEM.

El representativo de la UP está en un buen día, todos juegan al nivel de la liga y hacen maniobras destacadas. Marco Luna va a la cabeza como el mejor jugador del partido, anota canastas y consigue tiros libres para terminar con una cuota de 26 puntos en total y 8 rebotes.

“En el equipo tuve la oportunidad de conocer a grandes personas, amigos y compañeros. Espero haber aportado algo de experiencia deportiva y, por supuesto, también haber ayudado a mis compañeros a resolver problemas familiares o escolares”, explicó el líder de anotaciones.

Pisándole los tobillos está Julio Ruíz (#1), quien principalmente espera abajo de la canasta para esquivar a la defensa del representativo contrario y asegurar los tiros.

A la par de Julio está Sergio García (#7), un jugador que ha crecido con las Panteras y que en su último partido le dio al representativo varias de esas canastas limpias de tres puntos que lo caracterizaron durante gran parte de su estadía en el equipo, al que deja un mensaje:

“Disfruten el camino, que es una experiencia única en la vida. Den lo máximo en todo momento, en lo académico, en lo deportivo, y en la vida en general. Yo le dejo al equipo un amigo con quien pueden contar”.

Panteras UP, Liga ABE 2016-2017 |Crédito: Paola Ortiz|

Segundos antes de terminar el partido, ambos entrenadores -Ángel Pérez (ITESM CEM) y Andrés Sánchez (UP) – piden cambio y los jugadores veteranos se despiden de la duela con un aplauso del público, de sus entrenadores y, sobre todo, con un abrazo de sus compañeros que se convirtieron en sus familias.

“Voy a extrañar los entrenamientos y el enfrentarme a los mejores muchachos del país. Creo que siempre como atleta quieres enfrentarte a los mejores para ver más o menos cómo andas tú. Ese nivel de exigencia en los entrenamientos, ese ritmo es lo que voy a extrañar”, comenta Christian Del Moral (#8).

A la duela entran, por primera vez para un partido de la Liga ABE, nuevos elementos de las Panteras, Irving Alvarado (#2) y Víctor Muñoz de Peña (#15), quienes apenas van en los primeros semestres de Mercadotecnia y Comunicación, respectivamente.

Con el esfuerzo de todos sus integrantes, los visitantes logran la victoria con un marcador de 93-79.

“Fue un partido lleno de sentimientos encontrados, me sentía muy feliz porque sacamos el resultado a nuestro favor, pero a la vez triste porque fue mi último partido a nivel universitario”, confesó Marco Luna (#14).

Ambos equipos se despiden y dan por terminada la temporada 2016-2017, que si bien no fue la mejor que ha tenido la UP -se jugaron 27 partidos de los cuales solo se ganaron 9-, sirvió para integrar a sus jugadores que esperan tener un mejor rendimiento la siguiente temporada.

Marco (#14), Christian (#8) y Sergio (#7) aseguran que, aunque ya no sea a nivel universitario, seguirán practicando básquetbol. Por ahora, se despiden del equipo representativo de la UP, teniendo presente el hecho de que una vez que te pones la camiseta de la UP, siempre serás Pantera.

Paola Ortiz