Actualmente, cuando alguien menciona a Siria, lo relacionamos rápidamente con la guerra. Cuesta mucho imaginarse que hace unos años, este país no tenía conflictos internos evidentes y permitía que hombres y mujeres estudiaran sin ninguna distinción.

Su realidad desde el 2011, no podría ser más diferente: la guerra asola el país, la hambruna ha traído una crisis humanitaria severa en diversas zonas, algunas de las ciudades más importantes fueron bombardeadas y cientos de miles de jóvenes se vieron obligados a abandonar sus estudios.

José Muzquiz es un hombre de 23 años que divide su vida laboral entre la Ciudad de México y Aguascalientes. Muchos pensarían que su trabajo no rebasa lo común, pero poco a poco se nota que su labor es algo más bien extraordinario.

Recibido de Internacionalista por la Universidad Iberoamericana, José ahora participa en una iniciativa con una misión: traer 30 estudiantes sirios para que puedan concluir sus estudios en nuestro país.

Esta iniciativa se llama Proyecto Habesha y, hasta el día de hoy, ya ha traído 10 estudiantes a suelo mexicano.

José Muzquiz (izq.) junto a Samah Abdulhamid y Amer Bahra, dos sirios que ahora viven en Aguascalientes. Cortesía: José Muzquiz

¿Qué está pasando en Siria en materia de educación?

En el contexto de una guerra civil, la educación siempre se complica. Si consideramos los cambios de control en diversas zonas, los bombardeos y el combate, el mismo camino a la escuela se vuelve un peligro mortal. La gente en Siria puede estudiar en muy pocos lugares y bajo la sombra de la incertidumbre.

¿Cómo comenzó Proyecto Habesha?

El Proyecto Habesha nace a partir de la iniciativa de un trabajador humanitario mexicano llamado Adrián Meléndez. Luego de trabajar en campos en Iraq, tuvo la idea de generar un proyecto de educación para refugiados y desplazados. Fue entonces que conformó un equipo de miembros del servicio exterior, profesionales, activistas y estudiantes para crear Proyecto Habesha.

¿Cuál es la principal dificultad que encuentras en el proyecto?

Nuestro reto más grande es la recaudación. Estar reuniendo fondos constantemente es complicado por diversas cuestiones, pero es lo necesario para que el proyecto pueda seguir adelante. Invito a todos los que sean solidarios con nuestra causa a donar en nuestras campañas de fondeo.

¿Crees que México es un país que acepte bien a los refugiados o estudiantes de un país de una cultura tan diferente?

México tiene una historia de asilo y refugio distinguida. Desde los españoles, pasando por los guatemaltecos e incluyendo a los asilados de las dictaduras del Congo Sur. Además, México es un país con una tradición de hospitalidad.

¿Cómo es el choque cultural para los estudiantes?

En realidad, todo ha sido bastante suave. Lo más complicado ha sido que la mayoría de los restaurantes y comercios venden muchas cosas con puerco que algunos de ellos no pueden comer, por su religión.

¿Cuál crees que es la mayor ventaja de traer personas sirias a nuestro país?

El intercambio cultural. Al conocer y aceptar a otros, se conoce la propia cultura más profundamente y se llega a nuevas síntesis y mezclas, que siempre son fructíferas.

Diversos artistas se han unido al proyecto Habesha. Fuente: Página oficial Proyecto Habesha

¿Los estudiantes que vinieron a México piensan regresar a Siria?

Sí, el problema es que no saben cuándo, por la volátil situación de su país.

¿Crees que los mexicanos se han vuelto más incluyentes hacia los refugiados en estos últimos años?

Definitivamente con el impulso de las comunicaciones y los valientes trabajos de los periodistas en el país han impulsado este proceso, sin embargo, hay mucho trabajo que hacer aún en términos de concientización.

¿Qué impacto han tenido las redes sociales en este movimiento de migrantes que buscan residir en México, ya sea en manera de estudiantes o de refugiados?

 En cuestión de conectividad, son relevantes para cualquier persona que se mueva lejos de su hogar. El contacto con la familia es ahora mucho más fácil, sin importar la distancia.

 ¿Opinas que México está listo para abrir totalmente sus fronteras a refugiados sirios?

Creo que México tiene la capacidad de tener un programa de refugiados. Sin embargo, esto tendría que hacerse con una gran planeación y esfuerzo. Creo que es la responsabilidad de México contribuir a la solución de la precaria situación humanitaria actual.

Si estás interesado en donar, puedes hacerlo aquí.

Vanessa Priego y Cynthia Álvarez